El Consejo de Administración del Eibar se reunió ayer para analizar la situación del equipo guipuzcoano, que se encuentra clasificado en el último lugar de la tabla y que está a ocho puntos de los puestos de salvación. La primera medida que adoptó el órgano rector de la entidad armera fue propiciar un relevo en la dirección técnica. Y es que el Eibar y Roberto Olabe decidieron rescindir de mutuo acuerdo el contrato que les unía. Éste finalizaba el 30 de junio próximo, aunque había una cláusula según la cual el técnico vitoriano continuaría en su cargo si el Eibar se mantenía en Segunda al final de esta campaña.
De momento, Javier Pérez, el secretario técnico del club, se hará cargo interinamente del equipo, aunque fuentes de la sociedad azulgrana aseguran que esta medida es provisional y que se está trabajando en la contratación de un nuevo técnico.
Todo apunta a que el Eibar está negociando con Alfonso Barasoain para que éste se convierta en el tercer inquilino del banquillo armero. En ese caso, apostará por un técnico especializado en proezas. El Eibar es el que mejor lo sabe, pues fue Barasoain quien solventó favorablemente para el cuadro azulgrana un par de situaciones incluso más complicadas que la actual. Eso se produjo en las temporadas 89-90 y 98-99, cuando el descenso del Eibar parecía inevitable.
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