Miguel Ángel Lotina volvió a verse las caras con sus futbolistas ayer por la mañana. Después de la contundente y dolorosa derrota del pasado domingo ante Osasuna (2-4), el técnico quiso hacer una reflexión abierta a toda la plantilla, que atendió a las explicaciones del entrenador. Minutos antes de las once de la mañana, los futbolistas fueron apareciendo en el campo de entrenamiento de la Ciudad Deportiva de Sant Adrià.
Si el pasado jueves, después de eliminar al Deportivo de las semifinales de la Copa del Rey, los rostros eran de felicidad, ayer eran más bien diferentes. Pese a que de puertas afuera el mensaje que se quiere lanzar es de tranquilidad, la realidad es más bien diferente. El grupo sabe que por poco que vuelva a hacer bien las cosas la permanencia estará asegurada, pero encontronazos como los del domingo, ante un calendario complicado como el que se avencina, podrían ponerle un color más negro a la actual paleta de colores. Por ese motivo, Lotina fue claro con sus jugadores: "En San Mamés nos jugamos la vida. Tenemos que salir a morir y a por los tres puntos", razonó el técnico.
La tarea.
La plantilla está convencida de que pese a la derrota del domingo, no tendrán problemas para quedarse en Primera. Más les vale. Pese a tener reservada la fecha del 12-A como el gran objetivo de la temporada, muchos de ellos opinan, fuera de micro, que lo mejor de todo sería llegar a esa data con los deberes hechos en la Liga. La tarea es complicada, pero no imposible. Pese a todo, la faena debe comenzarse mañana en San Mamés.
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