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En la reanudación, los ingleses hicieron acto
de presencia en la final. Rochemback botó una
falta, Riggott tocó en el segundo palo y Viduka,
libre de marca, encañonó a Palop, quien
consiguió evitar el empate. Eran los peores momentos
para el Sevilla, que vió como un lanzamiento
de falta de Hasselbaink rozaba el larguero y un disparo
de Viduka desde la frontal se perdía fuera cerca
del poste.
En el minuto 78, Maresca condujo un contragolpe, abrió
a la derecha para Navas y éste, libre de marca
y muy inspirado durante toda la noche, le cedió
el balón a Kanouté, que había sustituido
a Saviola al descanso. Su disparo fue rechazado en primera
instancia por Schwarzer pero Maresca, atento al despeje,
empujó el balón a las redes. Era el 0-2.
El vendaval sevillista no se detuvo y en el minuto
83, Maresca conectó una volea excepcional desde
el borde del área para poner el 0-3. Golazo del
centrocampista apuestas gratis italiano, que rubricaba
así una actuación de fuera de serie.
Para acabar, el 0-4 de Kanouté, protagonista
en el camino hacia la final, que recogió un rechace
de Schwarzer a disparo de Navas para subir el último
gol a un marcador de escándalo, el más
abultado en la historia de la UEFA desde que se disputa
a partido único.
En definitiva, cuatro goles, un partidazo y gloria
para el Sevilla en Eindhoven, la plaza europea por donde
el conjunto hispalense entró para siempre en
la historia del fútbol continental por la puerta
grande.
Esta información ha sido facilitada por marca.com
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